Despierta, mi amor, despierta.


Yo no voy a gastar saliva, tinta o tiempo alguno, intentando razonar con quienes sostienen que los animales no tienen sentimientos. Sería una discusión tan inútil como la que tienen los que defienden la existencia de Dios y los ateos.

Hay documentales de la vida de los suricatas, en los que se ve a los miembros de la manada manifestando su sentimiento de aflicción a un familiar que está muriendo. Hay muchos vídeos de perros protegiendo a la madre o al amigo atropellado o herido, o rescatándolo. Yo les dejo este vídeo, sobre una pareja de gatos. A ella la acaban de atropellar en la calle. El macho intenta reanimarla con lo que muy bien podría parecer un masaje cardiaco. La verdad, no encuentro palabras.

Alguien hizo un hermoso montaje de música y letra sobre el vídeo.
Pincha sobre la imagen para verlo en Youtube. Y discúlpame.

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